Así recibí el año 2026: entre trabajo, gratitud y proyectos compartidos

 


El inicio de un nuevo año no siempre llega con grandes celebraciones, fuegos artificiales o reuniones multitudinarias.
Este 31 de diciembre de 2025, mi forma de recibir el año 2026 fue sencilla, consciente y profundamente significativa.

Un reflejo de quién soy hoy y de lo que quiero seguir construyendo.

Un 31 de diciembre con sentido

El día 31 trabajé hasta las 4 de la tarde, acompañando y brindando atención, como tantas otras veces. Terminé la jornada y regresé a casa con esa mezcla de cansancio físico y satisfacción interna que deja el trabajo bien hecho.

Comí tranquilamente, descansé un poco y me permití bajar el ritmo.
No había prisa. No había exigencias externas. Solo presencia.

El valor de la compañía elegida

Por la tarde-noche, compartí ese espacio tan especial con mi hija,
mi compañera de aventuras y de estudios aquí en Madrid.

Más allá del vínculo familiar, compartimos un proyecto de vida, aprendizajes, desafíos y sueños. Y eso, en sí mismo, ya es un regalo.

Conversamos largo rato.
Hablamos del año que se iba y del que estaba por llegar.

Mirar atrás para avanzar

Antes de pensar en el futuro, hicimos algo que considero esencial desde el punto de vista psicológico: mirar el año vivido.

Analizamos:

  • Lo que logramos.

  • Lo que dolió.

  • Lo que aprendimos.

  • Lo que soltaríamos.

  • Lo que agradecíamos.

Todo eso lo dejamos plasmado en cartas personales, escritas con calma y honestidad, acompañadas de los parabienes, deseos y propósitos para el nuevo año.

Escribir fue una forma de cerrar ciclos, ordenar emociones y dar sentido a lo vivido.

Una cena sencilla y un descanso necesario

Después, cenamos tranquilamente.
Sin excesos, sin ruido, sin expectativas irreales.

Elegimos descansar temprano, porque sabíamos que el día siguiente también estaría lleno de responsabilidad.

Y así fue.

Empezar el año trabajando también es una forma de celebrar

El 1 de enero trabajé brindando cuatro servicios, acompañando a personas que también comenzaban el año desde sus propias realidades.

Lejos de verlo como una carga, lo viví como un acto de coherencia:
cuidar, acompañar y estar presente también es una forma de iniciar bien el año.

Desde la psicología, sabemos que el sentido que damos a lo que hacemos influye directamente en nuestro bienestar emocional.

Un inicio de año consciente

Este no fue un inicio de año espectacular, pero sí auténtico.
Lleno de:

  • Trabajo digno.

  • Vínculos significativos.

  • Reflexión.

  • Gratitud.

  • Propósitos escritos con intención.


Reflexión final

No siempre empezamos el año como lo imaginamos,
pero sí podemos elegir empezarlo con conciencia, coherencia y corazón.

Que este 2026 siga siendo un año de crecimiento personal, profesional y humano.
Paso a paso. 
Con: sentido ,alegría, música ,energía positivismo, movimiento, cantando y bailando...




Comentarios

  1. Super como empezar el año, cada quien luz con su carácter y reflexión personsonal, muchos celebrando otros bailan otros reciben su año de acuerdo a lo vivido lo mas importante es avanzar y ser reflexiva te deseo que sigas estando bien , lo mas importante es que disfrutes al máximo lo que haces , te felicito me siento Orgullosa de ti .. abrazos a la distancia

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